Calentamientos con enfoque físico: movilidad dinámica, activación muscular, coordinación y sprints progresivos con cambios de ritmo. Complementan los calentamientos con balón para preparar el cuerpo ante la carga del entrenamiento.
Bloque de activación neuromuscular para cerrar el calentamiento: progresiones de velocidad en 20 m, salidas desde distintas posiciones y sprints de reacción a un estímulo visual del entrenador.
Circuito de activación en dos estaciones paralelas: escalera de agilidad, salto de vallas bajas y slalom entre picas, terminando con una pared y un pase al siguiente compañero.
Circulación de balón por los cuatro lados de un cuadrado siguiendo el pase, alternando desplazamientos de movilidad articular en cada tramo. Une técnica de pase y activación sin parar.
Calentamiento progresivo por parejas: pases con movilidad articular, controles con desplazamientos laterales y activación final con sprints cortos hacia un cono central.
¿Qué diferencia hay entre calentamiento general y físico?
El calentamiento general activa con balón y juego; el físico se centra en movilidad articular, activación muscular y velocidad progresiva. Lo ideal es combinarlos en los primeros 15 a 20 minutos de la sesión.